Primer intento: Pasamos un lazito de 2 mm sobre su microcatéter (Figura 2), asomando incluso en esa ramita diagonal en la que nos quedó la guía rota (Figura 3). No hubo manera de rescatarla.
Seguro que pescarla en la aorta ascendente era otra posibilidad. Pero se me vino a la cabeza una técnica que me había contado en su día Mr. McGiver Portales:
El "enredo de guías": simple y efectivo, pasamos 3 guías a la DA (Figura 4), las giramos hasta enredarlas sobre la porción proximal de la guía rota (Figura 5) y una simple retirada de todas nos trajo el preciado botín (Figura 6). Y como si no hubiera pasado nada (Figura 7).